Tener un logotipo bonito no significa tener un logotipo que funcione. A veces, nos empeñamos en diseñar elementos llenos de detalles, degradados imposibles y tipografías elegantísimas que quedan espectaculares en una pantalla gigante de ordenador, pero que se desmoronan por completo en el mundo real. La realidad es que un logotipo no es una obra de arte para colgar en un museo; es una herramienta de trabajo que debe ser práctica, legible y consistente en cualquier situación.
¿Cómo hacer el test para saber si funciona mi logotipo?
Si has llegado hasta aquí, es probable que ya hayas detectado pequeñas alarmas. Quizá al encoger tu logo para ponerlo como foto de perfil en WhatsApp se convierte en una mancha borrosa, o puede que estés harto de ver cómo el color azul de tu pantalla se transforma en un morado extraño cuando imprimes tus tarjetas de visita. O peor aún: puede que tengas un logo precioso, pero que cada vez que diseñas un cartel o una publicación para redes sociales, parezca que lo ha hecho una empresa distinta porque no sabes muy bien qué tipografías o colores secundarios utilizar.
No te preocupes. No necesitas saber de diseño técnico para evaluar la salud de tu identidad corporativa. Con este test básico vamos a analizar cómo se comporta tu logotipo en situaciones cotidianas y reales para descubrir si tienes un sistema visual sano o si tu identidad te está haciendo perder credibilidad.
Cómo funciona este test
Este autotest consta de preguntas muy básicas sobre el comportamiento visual y técnico de tu marca en tu día a día. Para responder, solo tienes que observar cómo se ve tu marca en los soportes que ya usas (móvil, papel, redes) y elegir la opción que mejor describa la realidad, sin autoengañarte. Si notas que en algunos soportes funciona pero en otros falla, quédate siempre con la opción más crítica para obtener un resultado fiel.
Al contestar la última pregunta, el test evaluará tus respuestas y te asignará uno de los tres diagnósticos posibles: un logo deficiente que no supera los mínimos técnicos, un buen logo pero con una marca mal construida a su alrededor, o un logotipo y un sistema visual completamente sanos.
Al terminar, si los resultados te preocupan o quieres que un ojo experto analice tu caso al detalle, tendrás la opción de agendar una reunión directamente con nosotros para que un profesional humano revise tu marca contigo.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuéntanos qué necesitas y te asesoramos sin compromiso, en tu idioma y sin tecnicismos.