Llegar hasta aquí no es casualidad. Probablemente llevas semanas, si no meses, mirando de reojo tu logotipo, tu página web o esa propuesta comercial que envías a tus clientes y sintiendo que algo no encaja. Notas que tu negocio ha crecido, que cobras tarifas que antes ni imaginabas o que tus servicios han cambiado por completo, pero tu imagen sigue congelada en el pasado. O peor aún: te da un poco de vergüenza mandar a un cliente potencial a revisar tus redes sociales.
También cabe la posibilidad de que, simplemente, te hayas cansado de ver siempre los mismos colores.
El peligro real es confundir el aburrimiento con una necesidad estratégica. Cambiar tu marca por capricho puede confundir a tus clientes actuales y hacerte perder el terreno que ya has ganado. En cambio, no cambiarla cuando tu negocio te lo pide a gritos te está costando dinero, presupuestos rechazados y clientes premium que se van con la competencia porque ellos «se ven» mejor.
Para ayudarte a salir de dudas y saber exactamente qué le pasa a tu identidad corporativa, hemos preparado este autotest.
Cómo funciona este test de marca
El funcionamiento es muy sencillo. Vas a encontrar diez preguntas diseñadas para analizar el estado actual de tu negocio, tu estrategia y tu estética visual.
Solo tienes que seleccionar la opción que mejor refleje tu realidad diaria, sin filtros. Si en alguna pregunta dudas entre dos respuestas, elige siempre la opción más crítica, ya que es la que desvelará el problema real.
Al responder la última pregunta, el sistema sumará tus respuestas de forma automática y te mostrará una pantalla con tu diagnóstico definitivo. Sabrás si tu negocio necesita un cambio profundo de estrategia, si basta con una actualización visual de tu envoltorio, o si tu marca está perfectamente y lo único que necesitas es dejar de mirarla tanto.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuéntanos qué necesitas y te asesoramos sin compromiso, en tu idioma y sin tecnicismos.